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domingo, 9 de mayo de 2010

Budd Dwyer


Hoy recordé a Budd Dwyer, el antiguo tesorero republicano de Pennsylvania que fue acusado de aceptar un sobornazo y se acabó suicidando en una rueda de prensa en el 87. Yo tenía diez años y recuerdo las imágenes en el NO-DO de la primera de tve. Creo que presentaba el telediario Concha García Campoy.

El día antes de que el tribunal que le juzgaba dictara sentencia, Budd convocó a la prensa. Hablaba y hablaba y cuando dejó de hablar repartió tres sobres a tres personas. Luego cogió una bolsa de papel y en vez de sacar una botella, sacó una pistola, se la metió en la boca y disparó. Siempre se declaró inocente.

Budd decidió matarse durante la rueda de prensa en vez de asumir que había cobrado un pasturrón bajo manga. Y alguien eligió que se mataría durante mi comida. Era jueves y eso significa que en mi casa estaba la Sra Maruja y también que comimos verdura y pescado. Los jueves venía la señora Maruja a mi casa y se comía verdura y pescado.


Así puedo afirmar que el tiro que Dwyer se disparó, metiéndose la pistola en la boca delante de toda aquella gente en el comedor de mi casa, sabía a patatas hervidas, a acelgas y a caballa a la plancha.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

"Me suicido por mi trabajo:

ésa es la única razón".

«El miércoles pasado, en Troyes, en medio de una reunión, un operario de 49 años de France Télécom, tras enterarse de que, fulminantemente, iba a cambiar de puesto de trabajo, sacó un cuchillo y se rajó el vientre al grito de "¡Ya estoy harto de gilipolleces!". No murió. El viernes, en París, tras escuchar que, de buenas a primeras, iba a cambiar de jefe de equipo y de cometido, una empleada de la misma empresa se lanzó desde un cuarto piso y se estampó contra la acera. Sus compañeros contemplaron estupefactos durante varios minutos, mientras llegaba la ambulancia, la agonía de su colega en la calle, que murió horas después en el hospital. Ayer, otra empleada del departamento de atención al cliente, y que se enteró de que iba a ser trasladada, se intentó suicidar a base de barbitúricos.»


EL PAÍS
15 septiembre 2009