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miércoles, 10 de enero de 2018

Los bosques, la tumba, los lobos

Fui por la noche a los bosques helados
para quemar los bosques, a eso fui.
En los bosques encontré mi tumba
con mi nombre grabado y las dos fechas
y enterré mi cuerpo cansado dentro
y vinieron los lobos jadeando
y velaron mi cadáver, solemnes.
Durante siete días lo velaron.

sábado, 6 de enero de 2018

Víspera de la luz

Este asco que no acaba.
Esta sangre derramada.
Esta maldad creciente.
Gracias a Dios.
Gracias a Dios.
Gracias a Dios.
Todo este dolor.
Todas las ausencias.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Esta cama


Esta cama es un páramo insalubre.
Esta cama, desierto sin espinas,
campo estéril, erial de la inmundicia.
Esta cama es el tálamo vencido
por el ángel puro y silencioso;
y las sábanas mortaja cenicienta
de un muerto y otro muerto separados.

Esta cama debería arder en llamas
que acabaran con nosotros de repente,
sin aullidos, y sin gritos, sólo el fuego
que aniquila y purifica y las cenizas
de dos cuerpos que se amaron torpemente.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Así, como si nada

Y de repente, como si nada, una lombriz que tiembla se ha deslizado en mi estómago y por hoy ya he tenido suficiente ración de gente. Suficiente compañía.

La gente que me rodeaba me miraba como se mira a un moribundo y yo los miraba como un moribundo.

jueves, 5 de mayo de 2016

Demonios y santos

Yo tengo siete demonios dentro
que me dan aliento
para hacer el mal.

Yo tengo siete santos dentro
que me dan tormento
para no pecar.

miércoles, 8 de julio de 2015

Los nombres de Dios






















Protégeme, Lowenbein.
Protégeme, Allyues.
Protégeme, Huteoul.
Vieare, Tpah, Enertioch.
Protégeme, Burici.
Atichand, protégeme.
Frupereog, protégeme.
Remanterhs, protégeme.
Protégeme, Siduri.
Ezonsab.
Heyincrod.
Eopiosta.
Abadbeh.
Protégeme, Pfhat.
Protégeme, Aion.
Zulkadah.
Traheen.
Hiphalt, Chnuphis, Manihlot.
Protegedme de lo que deseo.

domingo, 8 de enero de 2012

Pequeño y desde dentro

Estoy sano,
pero no estoy curado.

Sálvame Crostin Onfad.
Sálvame Haderb Donnach.
Sálvame Syferrt Hallyss.
Sálvame Cupsbet Ýstruti-Kippio.
Sálvame Anneli Strut.
Prebbys Grikes, sálvame.
Iefeeli, Almqvist, Lemprière, Tiverco,
salvadme, por el amor de dios.


Y tú, Careus Guldnet,
pequeño y desde dentro,
protégeme.

Protégeme de aquello que más deseo.


martes, 29 de marzo de 2011

Para nada

He estado echando una ojeada por una página de anuncios de trabajo: No sé hacer nada. Estoy en los últimos puestos en la carrera por superar la Selección Natural.




No puedo sentirme más alejado.
Cada vez tengo menos que ver con.
No quedan apenas puentes, no hay ni un cable tendido.
Todo sigue por pura cinética.
Me gustaría saber si se detendrá.
No sé si me gustaría que se detuviera.
No. No lo sé.
Aún no sé si quiero que se detenga todo.

Estoy a punto de anular las próximas dos funciones. No le veo ningún sentido a realizarlas.
Estoy verdaderamente cansado.
Estoy verdaderamente cansado.
Estoy verdaderamente cansado.

viernes, 25 de marzo de 2011

Desempolvar la muerte

He traído mis libros a casa. Estaban en casa de mi padre almacenados en seis cajas —cuatro medianas y dos grandes— desde hacía cuatro años. Echaba de menos a esos cabrones igual que si fueran mis hijos.

Seis cajas de libros son lo que adquirí durante seis años.  Una caja por cada año.

Tras jugar con las cajas un rato, he separado poesía y narrativa por un lado, y ensayo y libros técnicos por el otro. He puesto todos los volúmenes del primer grupo en el suelo, agrupados por categorías (guiones de cine; ficción; poesía española y catalana; poesía extranjera; biografías) y los he ordenado alfabéticamente. Luego he hecho lo mismo con los ensayos, pero todos a saco por orden alfabético. El teatro ha quedado aparte. También los volúmenes singulares y los libros de arte de gran formato, así como una fila detrás del teatro donde se ocultan los libros vergonzantes y los de temática espiritual.

Entonces he decidido hacer un ensayo visual, como los que hace John Berger.


—¿Quieres que lo hablemos?
—No quiero hablar ahí entre los libros. No, no quiero.















martes, 23 de noviembre de 2010

Duele el amor

Tengo miedo, pero no lo confieso. Por miedo al mismo miedo.

Se me han contraído los ojos: dos puntos diminutos en la cara.

Parezco un bicho. No parezco yo.


Esto no puede ser un retrato.

A estas alturas de la partida, me parece increíble que algo me pueda sorprender aún. Me parece increíble que algo me pueda sacudir.

En los dos últimos días, he sido lanzado hasta tocar las nubes para caer libremente después contra el suelo. No me puedo ni lamer las heridas. Deseo morir pronto. Eso es todo. It might be nice to disappear. Esa canción se ha convertido en una obsesión. Deseo morir pronto. Sólo eso.


No me espanta la idea. No voy a hacer nada al respecto. Solamente queda esperar. Mientras tanto callaré para no mentir.

Queridas hermanas mías... Os lo he confesado todo, ahora callaré... Ahora seré como el loco descrito por Gógol... silencio... silencio...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Se acerca. Ya llega.

Se acerca el final

No hay quien aguante.
Demasiados días siendo bueno.
Demasiados días siendo tibio.
Templado.

Se acerca el final.

Tengo frío.
Como sólo un muerto tiene frío.
Sólo un muerto.

Se acerca el final.

Ya llega.

martes, 9 de noviembre de 2010

Delgada y tensa. Quebradiza.


Una línea fina,
delgada y tensa.
Quebradiza.

Mi cuerpo se ha convertido en una raya agudísima. Soy una hebra de humanidad. Sólo una hebra.

Hace dos días lo solté. Dije que no estaba cómodo con él, que con el amor no basta. Que el sexo con él es tan parcial...

Duele.

El sexo con él duele.
La ausencia también.
Hay demasiada atención prestada a mi sexo con él.
Siento el cerco policial alrededor de mi sexo.
Sus fantasmas me meten hachones encendidos por el culo,
hienden bisturís en mi sexo que ya no es mío,
ya es de otro.

Llevamos tres días sin apenas rozarnos.
Huele a podrido, es indisimulable.
El terror está brotando de este detrito
tibio como una meada
falto de todo
ahogado por nada.

El silencio es peor que cualquier insulto,
peor que si nos escupiéramos azufre encendido.

El perdón está en desuso: hoy una joven madre apresuraba a cruzar la calle a su hija pequeña, diminuta, preciosa. Al término del cruce, al otro lado del paso de cebra, la madre dice a la hija humildemente y con tanta serenidad: «Perdóname, perdoname por meterte prisa». La hija besa a su madre y continúan su camino. Me he escondido detrás de unos coches para llorar. No tenía con qué enjugarme las lágrimas, con qué sonarme los mocos. La serenidad es una fuerza delgada y tensa. Quebradiza.

martes, 28 de septiembre de 2010

La ira, la rabia, el odio


Continúo perdiendo el control sobre mi ira. No soy capaz. Eso me desautoriza por completo a la hora de abordar cualquier conflicto. Necesito una distracción, algo que haga cosquillas en mi puta cabeza antes de que lo haga saltar todo por los aires.

Aquél hombre me miró y me hizo una seña. Se metió en el wc y yo tras él. No me gustaba ni nada. A un panadero no le tiene que gustar la señora que le compra una barra de pan y un par de madalenas. A una puta no le tiene que gustar el tío a quien se la va a chupar.

Es una especie de sometimiento consentido. O buscado (y desde luego encontrado). Luego llamaré a C. y le daré una buena sesión azotándole, insultándole y escupiéndole mientras le penetro con todas mis fuerzas.

El sexo se ha convertido en un lugar donde el equilibrio ya no existe, donde todo es excesivo. Un lugar donde la identidad salta por los aires, en el único lugar donde puedo ser yo y muchos a la vez. El único lugar donde la libertad para ser es absoluta.

Hace unos meses escribí que estaba perdiendo el interés por el sexo. Debí haber escrito que perdí el interés por un sexo. Me interesa cada vez más lo que está relacionado con el sexo, pero que no es el sexo. Lo circunstancial, lo contextual, lo semántico del sexo.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Nada



Así que se trataba de esto...

Me quiero ir.

Lo real se ha roto
y lo concreto ha engordado
atróficamente,
como un tumor,
lo concreto ha infestado lo real
más allá del límite de tensión soportable.

San Michel Houellebecq,
decano de la catástrofe de lo real,
vidente del cáncer de lo concreto,

Cuius animam gementem
Contristatam et dolentem
Pertransivit gladius.


Me quiero ir.
Consultaré la idea con la almohada
aplicando tres dosis de sensatez.
Pero ahora me quiero ir...

Sancta mater, istud agas,

Crucifixi fige plagas

Cordi meo valide.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Dark room



Hay un lugar que es ningún lugar. Un lugar donde no eres nadie, donde puedes no ser nada.
Si la luz es lo que nos hace visibles, la oscuridad nos hace desaparecer.
La etimología de fascinar es latina: fascināre: encantar, y sus acepciones son preciosas:
1. tr. Engañar, alucinar, ofuscar.
2. tr. Atraer irresistiblemente.
3. tr. Hacer m
al de ojo.
El juego de las identidades me fascina y es una maldición.
Desaparecer desaparecer desaparecer:
«Je veux être poète, et je travaille à me rendre voyant : vous ne comprendrez pas du tout, et je ne saurais presque vous expliquer. Il s'agit d'arriver à l'inconnu par le dérèglement de tous les sens. Les souffrances sont énormes, mais il faut être fort, être né poète, et je me suis reconnu poète. Ce n'est pas du tout ma faute. C'est faux de dire : Je pense : on devrait dire : On me pense. —Pardon du jeu de mots—. Je est un autre. Tant pis pour le bois qui se trouve violon, et nargue aux inconscients, qui ergotent sur ce qu'ils ignorent tout à fait!» (1)
Je est un autre.
Y serlo.
Disolver el yo.
Desaparecer desaparecer.
La vida no está al margen. Yo soy yo y yo es otro al mismo tiempo.
¿Me duplico o me disuelvo? Quisiera saber eso.
Y avanzar en la nada.
Y avanzar hacia la nada.

Y soy amado,
allí soy amado como no lo soy en ningún otro lugar.
Cuando yo es otro en ningún otro lugar.


(1): Quiero ser poeta y me estoy esforzando en hacerme Vidente: ni va usted a comprender nada, ni apenas si yo sabré expresárselo. Ello consiste en alcanzar lo desconocido por el desarreglo de todos los sentidos. Los padecimientos son enormes, pero hay que ser fuerte, que haber nacido poeta, y yo me he dado cuenta de que soy poeta. No es en modo alguno culpa mía. Nos equivocamos al decir: yo pienso: deberíamos decir me piensan. —Perdón por el juego de palabras—. Yo es otro. Tanto peor para la madera que se descubre violín, ¡y mofa contra los inconscientes, que pontifican sobre lo que ignoran por completo!

lunes, 6 de septiembre de 2010

Desprecio. Expulsión



Hoy he amanecido con un sentimiento de profundo desprecio hacia todos los hombres.

Hacia todos.

Sé por qué, pero no me atrevo ni a pensarlo. De hecho mi cuerpo se está encargando de vaciarse de todo. Soy una bolsa llena de desechos. Un contenedor blando de materia fecal.

No hay nada que pueda hacer para mitigar esta necesidad de querer expulsarme a mí mismo de mi propio cuerpo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Compulsión. El séptimo «sí»

«7. Cada nueva relación, ¿tiene los mismos patrones destructivos que te incitaron a romper con la última?»

Recuerdo la compulsión y a veces la echo de menos.

Compellere, decían los latinos para expresar la obligación de hacer algo que no se quiere hacer.

Hay quien dice que muchos yonkis siguen vivos gracias a la heroína. Si no fuera por eso ya se habrían tirado al mar.

Es tan horripilante un cuerpo ahogado.

A veces recuerdo la compulsión y la echo de menos.
Como quien echa de menos un tumor con el que había aprendido a vivir.

miércoles, 14 de abril de 2010

La palabra se pudre

«El espacio separa las pieles. Las palabras atraviesan elásticamente el espacio, el espacio entre las pieles. No escuchadas, desprovistas de eco, como suspendidas tontamente en el aire, sus palabras empezaban a pudrirse y apestar, era indiscutible. La palabra, que crea una relación, también puede separar.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales

jueves, 8 de abril de 2010

Otra vez


Todo es inútil. Todo.
Hoy le decía a Q. que si pudiera me pegaba el tiro.
Lo peor es que me ha comprendido. O eso ha dicho. Claro.
No: lo peor es que nunca lo haré.
Nunca lo haré. Nunca, nunca, nunca.

En la última manejaba una pistola de fogueo.
Qué gustazo disparar.
Qué gustazo esa explosión.
Sólo podía pensar en hacerlo con balas de verdad.



Todo está en la cabeza.
El misterio está en la cabeza.
El universo entero,
todo dentro de la cabeza.
Todas las balas,
todos los golpes.

A veces se me pasa,
a veces todo esto se me olvida
y consigo algo más.
Luego se derrumba.
Como ahora:
otra vez.
Y otra.
Y otra vez más.
Otra vez.