Mostrando entradas con la etiqueta Michel Houellebecq. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michel Houellebecq. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de marzo de 2011

Sometidos

«[...] todos estamos sometidos al envejecimiento y a la muerte. Estas nociones de vejez y de muerte son insoportables para el individuo; se desarrollan soberanas e incondicionales en nuestra civilización, ocupan progresivamente el campo de la conciencia, no dejan que en ella subsista nada más.»


Michel Houellebecq
Ampliación del campo de batalla

miércoles, 16 de marzo de 2011

Análisis

«Éste es el primer efecto del psicoanálisis: desarrollar en sus víctimas una avaricia y una mezquindad ridículas, casi increíbles. Inútil intentar ir a un café con alguien que se está analizando: inevitablemente empieza a discutir los detalles de la cuenta, y uno acaba teniendo problemas con el camarero.»

Michel Houellebecq
Ampliación del campo de batalla

Liberalismo

«Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres; otros con ninguna.»


Michel Houellebecq
Ampliación del campo de batalla

Disminuido

«[...] y la vida ya no es más que una preparación a la muerte. Lo cual puede expresarse de forma más brutal y menos exacta diciendo que el hombre es un adolescente disminuido.»

Michel Houellebecq
Ampliación del campo de batalla

Falta

«A este mundo le falta de todo, salvo información suplementaria.»

Michel Houellebecq
Ampliación del campo de batalla

Sèvres-Babylone

«En la estación de Sèvres-Babylone vi un extraña pintada; "Dios quiso desigualdades, no injusticias", decía la inscripción.»

Michel Houellebecq
Ampliación del campo de batalla

martes, 15 de marzo de 2011

Un plan de urbanismo

«Si uno llega en autobús, podría creer que la tercera Guerra Mundial acaba de terminar. Pero no, es sólo un plan de urbanismo.»

Michel Houellebecq
Ampliación del campo de batalla

La dificultad. La norma

«La dificultad es que no basta exactamente con vivir según la norma.»

Michel Houellebecq
Ampliación del campo de batalla

martes, 27 de abril de 2010

El humor y la muerte



«El humor no nos salva; no sirve prácticamente para nada. Uno puede enfrentarse a los acontecimientos de la vida con humor durante años, a veces muchos años, y en algunos casos puede mantener una actitud humorística casi hasta el final; pero la vida siempre nos rompe el corazón. Por mucho valor, sangre fría y humor que uno acumule a lo largo de su vida, siempre acaba con el corazón destrozado. Y entonces uno deja de reírse. A fin de cuentas ya sólo quedan la soledad, el frío y el silencio. A fin de cuentas, sólo queda la muerte.»


Michel Houellebecq
Las partículas elementales

lunes, 26 de abril de 2010

La certeza racional

«Podríamos imaginar una fábula en la que un pequeño grupo de hombres (como máximo unos centenares en todo el planeta) trabaja encarnizadamente en algo muy difícil, muy abstracto, absolutamente incomprensible para los no iniciados. Estos hombres siempre serán unos desconocidos para el resto de la población; no tienen poder, fortuna u honores; ni siquiera hay alguien que entienda el placer que les procura su pequeña actividad. Sin embgargo son las potencia más importante del mundo, y lo son por un motivo muy simple, un motivo muy pequeño: detentan las claves de la certeza racional. Todo lo que declaran verdadero, el resto de la población lo reconoce tarde o temprano como tal. Nintún poder económico, político, social o religioso es capaz de enfrentarse a la evidencia de la certeza racional. Podemos decir que Occidente se ha interesado más allá de toda medida por la filosofía y la política, que ha luchado del modo más irracional por asuntos filosóficos o políticos; también podemos decir que Occidente ha amado apasionadamente la literatura y las artes; pero en realicad nada va a pesar tanto en su historia como la necesidad de certeza racional. A fin de cuentas, Occidente ha terminado sacrificándolo todo (su religión, su felicidad, sus esperanzas y, en definitiva, su vida) a esa necesidad de certeza racional. Es algo que habrá que recordar a la hora de juzgar al conjunto de la civilización occidental.»


Michel Houellebecq
Las partículas elementales

Placeres y dolores

«Nunca, en ninguna época y en ninguna otra civilización, se ha pensado tanto y tan constantemente en la edad; la gente tiene en la cabeza una idea muy simple del futuro: llegará un momento en que la suma de los placeres físicos que uno puede esperar de la vida sea inferior a la suma de los dolores (uno siente, en el fondo de sí mismo, el giro del contador; y el contador siempre gira en el mismo sentido). Este examen racional de placeres y dolores, que cada cual se ve empujado a hacer tarde o temprano, conduce inexorablemente a partir de cierta edad al suicidio.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales

La desgracia y la felicidad

«La desgracia sólo alcanza su punto más alto cuando hemos visto, lo bastante cerca, la posibilidad práctica de la felicidad.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales

Annabelle y Michel

«[...] pero lo más normal es que sintieran que una sombra gris se extendía en ambos, sobre la tierra que los sostenía, y en todas las cosas veían el final.»


Michel Houellebecq
Las partículas elementales

Enfermedad

«El yo es una neurosis intermitente, y al hombre le faltaba mucho para estar curado.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales

Beatniks, hippies y Charles Manson



«[...]la regresión de las sociedades occidentales desde 1945 no era otra cosa que un retorno al culto brutal de la fuerza, un rechazo a las reglas seculares lentamente erigidas en nombre de la moral y del derecho. Accionistas vieneses, beatniks, hippies y asesinos en serie tenían en común ser unos libertarios integrales, que predicaban la afirmación integral de los derechos del individuo frente a todas las normas sociales, a todas las hipocresías que según ellos constituían la moral, el sentimiento, la justicia y la piedad. En este sentido, Charles Manson no era ni mucho menos una desviación monstruosa de la experiencia hippie, sino su desenlace lógico.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales

El mundo es lo atroz

«David estaba convencido de que lo más grande del mundo se construye siempre sobre un crimen.»


Michel Houellebecq
Las partículas elementales

La ley moral y el amor

«El universo era un campo vallado, un hormiguero bestial; estaba rodeado por un horizonte cerrado y duro, perfectamente visible, pero inaccesible: la ley moral. Sin embargo, está escrito que el amor contiene y ejecuta la ley.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales

viernes, 23 de abril de 2010

La angustia: la imposibilidad de rectificar

«Ni siquiera Dios puede hacer que lo que una vez fue deje de ser.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales

miércoles, 14 de abril de 2010

La palabra se pudre

«El espacio separa las pieles. Las palabras atraviesan elásticamente el espacio, el espacio entre las pieles. No escuchadas, desprovistas de eco, como suspendidas tontamente en el aire, sus palabras empezaban a pudrirse y apestar, era indiscutible. La palabra, que crea una relación, también puede separar.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales

Hablar con tías tiradas

«Hablar con tías tiradas es como mear en una taza llena de colillas o como cagar en una taza llena de compresas; las cosas no entran y empiezan a apestar.»

Michel Houellebecq
Las partículas elementales